Celeste Montanari

Celeste Montanari: “Twitter me ayudó a reinventarme”

Nació en Escobar, pero vive un poco ahí, un poco en Capital y otro rato en Chile. El patín es su hobby desde chica y dirige su propia escuela de patinaje. Se recibió de Lic. en Comunicación Social, pero dejó de lado la profesión cuando empezó su carrera en la televisión. Ex famosa, como se define a sí misma, ella es Celeste Montanari.

Celeste Montanari

¿A qué te dedicás hoy?

Tengo una escuela muy grande de patín, con un método que inventé yo. Es una escuela que te enseña deporte pero que también te enseña cómo encarar la vida. Siempre arregladas, tratando de buscarle la vuelta a las cosas para salir adelante. Trabajamos la parte del espíritu de uno. Ese es mi trabajo más estable desde hace ya ocho años. Paralelamente a eso siempre hago radio o tele. Por ejemplo, el año pasado trabajé para Endemol en Chile, para un reality show: “Manos en el Fuego”. Soy como referente en el área. En ese programa entré como una chica común, que luego se descubría que era trans, lo que armaba una especie de polémica entre los participantes. A mí en realidad no me gusta actuar, me gusta conducir. Este año voy a hacer eso. Voy a ser la notera del programa.

trabajo bastante en la conducción de eventos. El año pasado trabajé en una radio que es de Bobby Flores en un programa con otras tres chicas a la noche. Es medio raro, hago cosas que tienen que ver con la moda, o cosas que tienen que ver con la música…

En este momento también me estoy dedicando a apoyar causas que tienen que ver con la igualdad (de género). El conjunto de personas que me convoca para eso es muy grande y hay una movida muy grande con respecto al tema. Siempre me llaman como referente. Lo hago porque es una causa que representa mi vida y me enorgullece.

¿Cómo fue tu paso por el reality El Bar y por el Bailando por un sueño?

Mi paso por el Bar fue como un puente. Desde chica conducía un programa de radio en 104.3, que es la radio más importante de Escobar. Después fui creciendo y el director de la radio puso un diario y me dio la posibilidad de escribir como periodista deportiva.

Después vino un casting para conducir un programa de espectáculos de acá de la zona. Me contrataron y trabajé para ellos dos años como notera de espectáculos. Empecé a relacionarme con el mundo del espectáculo, al tiempo que empezaba mis estudios en Comunicación Social. Hice un casting para MTV, en un reality para elegir los conductores de los videos (VJs). Llegué hasta la final, pero no quedé.  Sin embargo, estar en ese programa me permitió que Mario (Pergolini) y Marcelo Tinelli vean mi perfil, y entonces cuando mandé un video al casting de El Bar, de Cuatro cabezas, enseguida me llamaron. Eso fue un puente. Si bien yo venía con trabajos chiquititos en el cable, con MTV subí un poco. De ahí pasé a El Bar y ahí eso me lanzó para todos lados del mundo, porque fui la primera chica trans que se metió en un realityshow en el mundo. Fue como una apuesta para mí.

Cuando salí de ahí me encontré con un mundo totalmente distinto del que había dejado. Yo era una notera que andaba haciéndole entrevistas a la gente y cuando salí de ahí me encotré dando una nota para la BBC  de Londres y me pareció rarísimo. Era raro el personaje mío porque tenía una razón social. Creo que ellos eligieron el momento, y meterme ahí por algo. Di muchas notas, me hice conocida afuera. Después me invitaron a opinar sobre los reality shows de otros lugares del mundo.

Terminé trabajando para ideas, para el Patinando (por un sueño). Pero antes de eso ya había hecho algo en Canal 13. Conducía un programa que se llamaba Las Cortesanas, de Marcela Tinayre. Cuando llego a lo de Marcelo, fue con un proyecto que me encantaba que es patinar. En ese momento puse la pista de hielo. Abrí la pista y empecé trabajar para Ideas del Sur, durante dos años. En el segundo año me contrataron como coach. Trabajé para ideas todo el año y ahí  decidí dedicarme más al patín.

¿Cómo empezó tu boom en las redes sociales y particularmente en Twitter?

Cuando empecé a alejarme un poco de la tele me di cuenta que con mi movida social, las fotos que yo publicaba en Twitter,  con un grupo de amigas del medio, que nos invitaban a eventos, sucedía que iba creciendo mucho en redes sociales. Además yo soy muy curiosa. Me gusta sacar fotos, no sé si selfies, pero sí de las situaciones en las que estoy, y con eso crecí mucho en seguidores (52500). Un poco la radio, un poco la vida social, un poco el humor… Cuando hacía el Patinando me convertí en una crítica del show, después en una crítica virtual del Bailando, después de los Grammys, de los Emmys, mis idas y vueltas con Yanina Latorre, o con  Flavia Palmiero, todo eso me hizo crecer los seguidores y de golpe llego a tener el tilde en Twitter, que es cuando vos tenés una cuenta verificada.

Al crecer en seguidores me empezó a pasar que bajé mi exposición en los medios pero aumente mi cantidad de tuits y algunas agencias comenzaron a llamarme para hacer movidas publicitarias. Y no le di mucha importancia, yo estaba dedicada a mi casa, mi entrenamiento y Flavia (Palmiero) me decía “Fijate, porque esto también es un trabajo”.

Me empezaron a contratar para hacer algunas cosas que me asombraba. Llegar a L’Oréal para mí fue fabuloso. Después llegó Nivea,  Neutrógena, y después hice muchas cosas más. Soy muy consumidora de productos de belleza. Fomenté películas para Universal Pictures, escribí para restaurantes, para alaMaula, de todo un poco.

Creés que la exposición en las redes te ayudó a reafirmar tu identidad?

Me ayudó a reinventarme. El feedback que tenés con la gente es casi instantáneo. Cuando te dicen un piropo o te critican también te ayuda a pensar que estás haciendo y quién sos y qué es lo que le querés dar a la gente. Me ayudó a reafirmar mi identidad, a sentirme todavía en carrera, a reinventarme.

¿Qué otras redes sociales usás?

Un poco uso Facebook, pero me gusta más como un álbum de fotos donde puedo hacer comentarios y compartir con mi familia y mis seguidores.En esa red no soy un boom.

En Instagram esto creciendo mucho también. Me divierte mucho y tengo mucha conexión con gente de otros países.

Uso mucho Twitter, ahora quiero encontrar un feedback nuevo.  Me gusta esto de promocionar marcas pero siento que tampoco quiero contaminar el timeline de la gente con publicidad constante.

Twitter me encanta, y creo que la gente se acostumbró a que yo sea una crítica de esto y de aquello y de repente me di cuenta que si yo soy una defensora de la igualdad no da que me ponga a decir “Tal está mal vestida, está gorda”. Hay que repensar la manera de hacer humor, que a veces está ligada con la crítica.

¿Por qué te definís como ex famosa y no como famosa?

Porque la fama es absolutamente efímera, es medio rara. Yo siento que soy alguien que la gente en la calle me ve y me conoce de algún lado, pero no me gusta decir “soy famosa” porque no lo soy. Mirtha Legrand es famosa, Moria Casán… Yo me considero una chica común y corriente que quiso cumplir el sueño de trabajar en la televisión y ahí está. Fui famosa, me hicieron muchas notas, hice tapas de diarios, de revistas acá en Argentina, afuera. Ahora tengo una vida más tranquila. La gente me reconoce, pero no firmo más autógrafos, me siento más cómoda en este lugar.

 

Escrito por  Daniela Tkach

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