Juan Ignacio Belbis

Entrevista a Juan Belbis: “Lo público se cruza con la tecnología”

En esta entrevista, hablamos sobre marketing y política con Juan Belbis, consultor, docente y orador especializado en cultura, sociedad y tecnología.

Juan Ignacio Belbis

¿Cómo llegaste al mundo de la tecnología digital? ¿En qué momento eso se cruzó con la política?

Mi relación con la tecnología arranca desde muy chiquito. Creo que cuando terminé primer grado me regalaron la Family. Los video juegos fueron para mí una puerta de entrada al mundo de lo digital. Después empecé a querer tener una computadora y una vez que me la pudieron comprar empecé a ver qué se podía hacer. Siempre fue algo muy latente en mí.

Cuando ya estaba en el secundario empecé a hacer política estudiantil y siempre me hacía cargo de la parte comunicacional: de diseñar el panfleto, el afiche, de usar la tecnología para que me ayude a cumplir con lo que queríamos hacer.

En la universidad (Cs. Económicas en la UNLP), me empezó a interesar el emprendedurismo y empecé a ver muchas cosas más de cerca y siempre seguí con la política estudiantil. Cuando estaba terminando mi paso por Ciencias Económicas –después me cambié a Diseño Multimedia- fue cuando hice el click de que la tecnología podía servir no solamente como una herramienta, sino además ser parte de un paradigma distinto.

Empecé con un amigo. Armamos un sitio de turismo. Estamos hablando del año 2007 más o menos, cuando empezaron a surgir tecnologías como Facebook, Fourthsquare o estos espacios donde el usuario empezaba a tener más voz. Este sitio le podía servir a los chicos que iban a la ciudad de La Plata a estudiar. Empezamos a ver este fenómeno social que surgía en internet y que se empezaba a adoptar en nuestro país, y en ese momento vi como todo eso también se conectaba con la política.

En el año 2008 fue la primera elección de Obama, que dio un uso intensivo de esta tecnología. Empecé a mirar eso en el momento justo. Yo vengo trabajando en los espacios del radicalismo y empecé a tratar de aportar un desde ese lado, a ver cuál era el rol de las redes sociales que se estaba dando en la comunicación nueva, en términos políticos. Empecé en espacios juveniles, y en 2010 me convocó Ernesto Sanz para que armemos un área de nuevos medios dentro del comité nacional del partido. Ahí es donde se termina de concretar esta visión que fui desarrollando, con un montón de gente de otros partidos también. Ahí es donde esto que yo estaba mirando se convierte en mi camino y mi manera de hacer mi carrera profesional.

¿En qué se diferencia la comunicación digital política de otros tipos de comunicación digital?

Lo que modifica el proceso de comunicación gubernamental como una parte específica de la comunicación política es que vos tenés una responsabilidad ética que implica un montón de cuestiones que quizás desde el lado de lo comercial no se consideran tanto. En política uno está representando a toda la ciudadanía, entonces hay que pensar en función de cumplir con aquello que tiene que ver con el rol institucional que la gente le dio. La ética de mercado es distinta a la ética pública. Son como distintos manuales.

Hay algunas diferencias, pero también similitudes. Hay algo que se está dando bastante en los últimos años, que es que las campañas de por sí son un proceso permanente. Ya no son solamente los 30 días antes de la elección y el hecho de que haya medios como Facebook, como YouTube y como Twitter también fortalecen esa idea. Hoy los políticos, estén o no en campaña, están comunicando, y esa comunicación hay un punto en el que tiene un sentido electoral. Eso también le está pasando a las empresas. Antes comunicaban cuando tenían, por ejemplo, su campaña de lanzamiento de un producto. Hoy gestionan la comunicación interactiva con los usuarios en tiempo real. En algún punto, los formatos se cruzan. Pero también hay un código legal que afecta particularmente a las campañas electorales y eso también aplica a las redes.

¿En qué consiste la Iniciativa Latinoamericana de Datos Abiertos en la que participás?

ILDA es una iniciativa compuesta por un montón de organizaciones de América Latina, gubernamentales y no gubernamentales, que tiene que ver con el investigar y entender cuál es el estado de arte de la cuestión de la apertura de datos en la región; esta idea de que los gobiernos deberían liberar la información con la que trabajan , bajo varios argumentos. Uno de ellos es que es información pública a la que cualquier ciudadano debería tener acceso. Además, con todas estas apariciones tecnológicas y nuevos procesos que tienen que ver con la reutilización de los datos, hay una vertiente bastante interesante que puede servir para agregar valor a la ciudadanía.

Por ejemplo, hay mucha data que puede liberar el Estado sobre el funcionamiento de los trenes o de los subtes o de los colectivos, para hablar de un caso común que es el transporte; y con eso se pueden generar aplicaciones móviles que tiendan a mejorarle la vida a la gente. De esto es de lo que globalmente hablamos cuando nos referimos a la innovación cívica. Le agregamos valor a procesos cívicos que tienen que ver con el desarrollo de la ciudadanía a través de la incorporación de tecnología.

¿Hay alguna anécdota o mensaje que te haya dejado tu carrera profesional?

Todo este camino me ha servido no sólo para desarrollarme profesionalmente e ir conociendo un montón de cuestiones que tienen que ver con la tecnología, sino también fundamentalmente para entender que hay personas detrás de todo esto, que más allá de tener diferentes afiliaciones políticas que muchas veces pensamos cosas muy parecidas. Se ha generado como una comunidad muy interesante de gente alrededor de la innovación cívica, de la tecnología ligada a la política. Tratamos de hacer piel estas ideas que hablamos desde la teoría, desde la discursiva política, que tienen que ver con la colaboración. Es uno de los puntos super interesantes que promueve y que permite la incorporación de la tecnología en los procesos públicos, que habilita la colaboración.

Para cerrar, ¿cómo resumirías el cruce entre la política y la tecnología?

La política se cruza con la tecnología en tres lugares:

-La participación, que tiene que ver con procesos de movilización con la propia convocatoria de la gente a hacer cosas en las redes sociales. Hay procesos globales que han sifo super interesantes.

-La comunicación política digital interactiva (el hito y mito de Obama, por ejemplo)

– La colaboración, que tiene que ver con la gestión. Lo que la tecnología le puede incorporar a la gestión es esta idea de que, en realidad, los compartimentos no tienen que ser estancos y que la sociedad civil puede integrarse con la gestión en algunos puntos de contacto interesantes.

Por eso me interesan estos temas, porque creo que al final todo habla de lo mismo, de este punto de contacto entre la política y la tecnología.

Escrito por  Daniela Tkach

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